Novedosa cirugía para intolerables dolores de espalda

Para Luis Andrés Salinas, de 45 años, fue una mala decisión intentar mover unos pesados muebles en el colegio en que trabaja en Curicó. Es auxiliar de servicio del Liceo de Excelencia Centenario de Zapallar.

El enorme esfuerzo la causó un agudo dolor en la espalda que a medida que transcurrió la jornada se le tornó intolerable. Recuerda como fue el episodio: “Estaba solo ordenando unos muebles. No sé si fue una fuerza mal hecha o quizás debería haber pedido ayuda a algún compañero, no sé. Mientras estaba en eso sentí un pinchazo en la espalda, pero no lo tomé como algo serio y seguí trabajando normalmente. Tal vez por el calor del trabajo no lo sentí mayor, pero en el transcurso del día el dolor se fue volviendo más persistente y agudo. En la tarde cuando me retiré del Liceo me fui con las manos en la cintura, prácticamente no podía caminar y con un dolor que apenas dejaba moverme”.

El incidente le provocó a Luis una hernia que con el pasar del tiempo se tornó en un grave problema que lo llegó a dejar casi postrado. “Fueron momentos complicados, muy difíciles. Esta es una enfermedad inexplicable. Si usted me ve no me cree lo que estoy sintiendo, porque no se demuestra o no se puede transmitir claramente el dolor que uno siente. La desesperación que viene en un momento de crisis, de no poder pararse, de sentarse, no poder caminar. Es algo desesperante”, explica entre lágrimas.

Impulsado por esa misma desesperación buscó en internet nuevas opciones en vista que no encontró soluciones en otros tratamientos. Así llegó a Clínica Kennedy: “Veía casos de personas que estaban sintiendo lo mismo que yo y entre esos casos había varios del doctor Álvaro Dowling. Me dije que no puede ser tanta la coincidencia que todos estén hablando del mismo médico y que por algo será. Les escribí desde el fondo del corazón porque era lo que sentía en el momento, esa desesperación, la angustia y desesperanza, sentir que no hay solución, que no es vida la que uno está llevando. Al otro día ellos me llamaron y me dijeron que vieron mi caso y que querían conversar conmigo y conocerme, que querían evaluar mi situación y me ofrecían sus servicios”.

Así, Luis Salinas llegó al pabellón de la Clínica Kennedy para someterse a la cirugía endoscópica de columna que solucionó su problema y le cambió la vida. El Dr. Dowling explicó el cuadro clínico del paciente. Indicó que “desde hace poco más de un año experimenta un fuerte dolor, que ha sido progresivo e invalidante, en forma cíclica, que es muy típico de las hernias de columna en que hay ratos que están mejor y hay ratos en que están muy mal, a pesar de tratamientos convencionales.

Luis está bastante afectado también desde el punto de vista psicológico, porque no veía una solución definitiva para su problema. Lo que vamos hacer en el pabellón es descomprimir el nervio, por lo tanto el pronóstico es bastante bueno. Si lo logramos vamos a tener una buena recuperación y rápida”.

Efectivamente, luego de 20 minutos de cirugía Luis Salinas pasó a recuperación y unos 15 minutos después pudo dar sus primeros pasos ya sin dolor y con una nueva perspectiva en su vida.

“Es algo inexplicable, una sensación que no tiene palabras. Me vieron llegar y me ven en la situación que estoy ahora, es un cambio de mil por ciento. Es una vida nueva y espero que siga así y que cada día pueda estar mejor y volver a realizar mi vida normal que es lo que más anhelo” señaló mientras caminaba en la sala de recuperación.

El traumatólogo explicó que el paciente estadísticamente tiene entre un 85 a 90 por ciento de posibilidades que la cirugía le dure bastantes años. La recomendación es que empiece a fortalecer musculatura y hacer deporte de a poco lo que junto con mejorar su condición física le ayudará a bajar el alto nivel de estrés en que se encontraba. Por esto, la Clínica le brindará un apoyo psicológico porque, según explicó el Dr. Dowling, el dolor no sólo es siempre la hernia, sino también tiene un factor psicológico que es muy importante.

CIRUGÍA ENDOSCÓPICA DE COLUMNA
A diferencia de la cirugía tradicional, la cirugía endoscópica de columna tiene una rápida recuperación, es menos invasiva y dolorosa, debido a la mínima incisión que se practica para llegar a la lesión.

Por esto mismo también hay menos riesgo de una mala cicatrización y menos probabilidades de infecciones intrahospitalaria. Según el director médico de la Clínica Kennedy de Santiago, Álvaro Dowling, pionero en este tipo de intervenciones quirúrgicas en nuestro país, “la gran ventaja de la cirugía endoscópica, es que es una microcirugía, de mínima invasión, que permite introducir el ojo del doctor dentro de la herida y visualizar el lugar exacto de la patología. De aquí a unos años más prácticamente la mayoría de las operaciones van a ser de tipo endoscópicas, porque cada día la tecnología va ayudando más a hacer estas operaciones en forma eficiente”.

En este tipo de procedimientos se trabaja desde el exterior sin necesidad de invadir estructuras no relacionadas con el dolor de espalda. Para la intervención se utiliza anestesia local lo que permite la comunicación paciente-cirujano durante toda la operación y así precisar la fuente del dolor. La cirugía endoscópica emplea cámaras de alta resolución que proporcionan la visualización directa y exacta del lugar de la complicación, lo que permite a los cirujanos tratarla con mayor precisión.

Luis Salinas Paciente
Dr. Álvaro Dowling Director médico Clínica Kennedy Chile
www.ckchile.cl