Reconocen a 5 chilenos como líderes de alto impacto: estos son sus proyectos

Fuente: El Definido

Por tener proyectos de gran impacto social y ser agentes de cambio, estos cinco chilenos fueron certificados como “Ashoka fellows” y pasaron a ser parte de la red mundial de más de 3 mil emprendedores sociales. ¡Nuestro director es uno de ellos!

– ¡Está buena la idea! Pero igual difícil de lograrla.

Si los siguientes personajes se hubieran quedado con este tipo de opiniones, ninguno de estos proyectos de gran impacto existiría hoy en Chile. Ellos no paran y así es como están acabando con los problemas que nadie ha podido combatir. Se atrevieron, contra todo pronóstico y están abriendo caminos. Porque no solo tienen ideas, sino que las prueban, porque no solamente quieren una sociedad diferente, sino que dedican su día a eso: cinco chilenos acaban de ser reconocidos a nivel internacional por ser agentes de cambio.

¿Cómo el bodyboard en Antofagasta, los mensajes de textos en varios colegios y un voluntariado que hay que pagar están dejando una gran huella en Chile? Esos son algunos de los grandes proyectos que están liderando estos líderes que este 2015 fueron certificados como fellows de Ashoka, la red más grande de emprendedores sociales a nivel mundial. Hoy se les dio formalmente la bienvenida.

Personas con pasión por solucionar los problemas y que lo están haciendo de manera efectiva como Juan José Moller, un fellow que hace poco ganó el premio de innovación social en Silicon Valley o como el fellow Kailash Satyarthi que fue elegido Nobel de la Paz.

Son líderes de calidad, que después de un análisis riguroso son certificados como personas que realmente pueden son capaces de cambiar el mundo y que comparten cualidades como la empatía, la creatividad y la capacidad de trabajo en equipo y colaboración.

“Buscamos personas que estén generando una innovación, para resolver un problema social, pero buscamos también proyectos que tengan potencial de mucho impacto en el mundo. Es decir, que beneficien no solamente a un grupo de personas, sino ojalá pueda hacerlo de manera regional y mundialmente”, aseguró Alexandra Edwards, Directora Ejecutiva de Ashoka Chile.

Sin más, les dejamos a estos cracks nacionales.

1. El impacto del mar en un niño: Arturo Soto- Escuela Budeo

A los 13 años, por problemas familiares tuvo que dejar su casa e ir a vivir a una casa abandonada en una de las poblaciones más vulnerables de Antofagasta.

“Mi destino seguro era ser traficante, delincuente o drogadicto, como el problema que tienen miles de jóvenes o niños que viven situaciones similares en Chile”, cuenta Arturo, pero una ola fue la que lo salvó de eso. Al descubrir el deporte del bodyboard y generar una conexión con el mar, su vida cambió. Terminó poco tiempo después representando a Chile en un campeonato en Europa y ahí fue cuando realmente se dio cuenta que el mundo era mucho mejor del lugar donde él vivía. Así fue como de vuelta en nuestro país quiso impulsar el cambio.

Hoy, Arturo Soto está transformando la realidad de la juventud más vulnerable de Antofagasta, ofreciendo mediante su escuela de bodyboard “Budeo” una vía de sanación para decenas de niños en situación de riesgo. Su educación combina el desarrollo de las habilidades deportivas con las de liderazgo, autoestima y valoración personal.

Con el PIB de Londres, pero con la calidad de vida de ciudades pobres de Bolivia, dice Arturo, Antofagasta no está aprovechando correctamente sus recursos por la mala administración de autoridades y falta de esperanza de sus ciudadanos. Soto busca esta realidad permitiéndoles descubrir también riquezas naturales que han sido opacadas por la actividad minera del sector, a través de su empresa B de turismo Budeo, con la que sustenta la escuela.

Hawai, Australia, Francia y por último Antofagasta. Arturo logró además hacer de la ciudad un punto obligado del circuito de campeonato mundial de bodyboard, que atrae a personajes de todo el mundo a competir junto a los jóvenes antofagastinos.

Arturo ve las dificultades en la esquina de su casa, ve a esos jóvenes “desperdiciando” sus vidas, pero sabe que eso puede cambiar si se hace algo al respecto, porque el mismo lo experimentó en carne propia.

2. La importancia de comunicarse: Natalia Espinoza- Papinotas

Ufff, por suerte que no me tocó a mí eso cuando estaba en el colegio, sino estaría cag… Fue el tono general de los comentario de muchas personas cuando escucharon sobre el proyecto de Natalia, Papinotas. Este sistema de mensajes de texto permite a los profesores informar a los padres sobre sus alumnos. ¿La pesadilla de cualquier niño? Depende.

Las felicitaciones de los padres pueden impactar aún más en el rendimiento académico de sus hijos que un profesor que tenga postítulo. Y muchos padres quieren involucrarse en su vida escolar, pero no saben cómo. Además normalmente saben lo que ocurre con ellos en circunstancias específicas, cuando hay malas notas, pésimo comportamiento o irresponsabilidades.

Y desde ese foco se instaló Natalia: generar comunicación positiva y constructiva entre el colegio y los apoderados acerca de los alumnos. ¿Lo echaron de clases? No precisamente. ¿Está a punto de ser suspendido? Tampoco, no es el foco. Los mensajes que se escriben en Papinotas son las soluciones a dichos problemas, actividades y las habilidades, potencial, y los éxitos de cada alumno, temáticas mucho más importantes que un castigo.

Hoy están en más de 160 colegios a lo largo de Chile. El software permite al colegio un análisis sistemático de mensajes, haciendo posible fomentar esta comunicación positiva. Esta alianza fortalece el sentido de responsabilidad por la educación de los niños como lo demuestra el aumento en asistencia a clase de los alumnos y el aumento en asistencia a reuniones de los padres en los colegios donde el sistema ha sido implementado.

Poner la tecnología al servicio de algo trascendental, ese fue el paso que dio Natalia.

3. Rescatando el valor local: Sebastián Salinas- Balloon

“Todo el rato estamos esperando en otros que venga a solucionar las cosas que son de nosotros, que están en nuestras manos (…) Yo me cansé de esperar, porque la solución esta acá, en nosotros mismos, en las mismas personas, en la gente, en las comunidades”.

Sebastián creó Balloon, un proyecto que busca potenciar el desarrollo de comunidades vulnerables potenciando las habilidades emprendedoras de sus habitantes. ¿Cómo logra esto? Seleccionando a jóvenes profesionales de todo el mundo, que tienen inquietudes y quieren aportar desde sus fortalezas a la sociedad.

Éstos postulan para ser voluntarios y venir hasta aquí, en un programa tan rico como experiencia que se financia en gran parte con la cuota que deben pagar los voluntarios. Suena extraño, pero funciona increíblemente, incluso las mismas universidades los financian. Balloon los capacita con potentes herramientas para que luego ellos se integren en las comunidades rurales trabajando en conjunto con un emprendedor local en específico, para trasmitirle sus conocimientos y hacer prosperar su negocio.

Sebastián ha logrado articular en cada intervención a todas las instituciones locales, cámaras de comercio, hoteles, gobiernos locales, empresas, juntas de vecinos, entre otras, para que trabajen en conjunto apoyando a los emprendedores locales en este programa.

4. El éxito no es lo que creemos: Juan Pablo Larenas- Sistema B

C-O son dos letras juntas que a Juan Pablo le aparecen por todas partes. Cocrear, colaborar, compartir… son acciones que sin ellas, no es posible construir ni aportar en la sociedad. La colectividad es algo muy potente, el éxito de los proyectos se basa en el trabajar con otros.

“Estamos seguros que las empresas son agentes de cambio, pero son insuficientes para resolver los principales sociales y ambientales, son insuficientes para reescribir la historia. Y el gobierno y la sociedad civil son fundamentales, pero también son insuficientes. Necesitamos las tres partes”.

A través de su organización, Sistema B, y los varios proyectos asociados, está impulsando un cambio sistémico en la manera en que se relacionan las empresas, el Estado y la sociedad civil cuando buscan solucionar los problemas, fomentando colaboración entre los tres.

Sí, la letra B no es coincidencia, pues Juan Pablo lidera el certificado de Empresas B en Chile (uno de los países con mayor cantidad de estas empresas en el mundo), pero su lucha va mucho más allá. Es un revolucionario, de aquellos que quiere cambiar la manera de entender cómo funcionan las cosas, pues desde la misma empresa está luchando por redefinir el concepto de éxito. Ya está obsoleto, ya no funciona, ya es rancio creer que una empresa debe ser solamente la mejor del mundo. Una empresa debe ser la mejor para el mundo.

Construir una sociedad que dialogue, que se potencie en la colaboración, que integre Estado, empresas y sociedad civil es la vía para acabar con problemas e impulsar cambios de verdad. Por eso mismo, Juan Pablo está detrás de la organización del fiSS, el festival de innovación social que reúne a personas de todo el mundo y de las más diversas áreas que están generando impacto en la sociedad. Sistema B ha lanzado además varios proyectos para realizar ésta misión, como 101 Soluciones, una plataforma abierta en la cual más de 50 organizaciones de todos los sectores colaboran para proponer cambios en políticas públicas que permitan el óptimo desarrollo de las empresas sociales en Chile; Company Builder, que busca aumentar el impacto social, ambiental y financiero de las Empresas B; y el Modelo de Multiplicación Viral: tiene como principal objetivo implementar infinitos Sistemas B en diferentes países y ciudades.

Con mucha sinceridad Juan Pablo dijo al público (y al mundo): “Todos somos agentes de cambio, a todos nos toca, no nos podemos hacer los huevones”.

5. Las noticias cambian el mundo: Cristián Mackenna- El Definido

Más de mil millones de vidas se han perdido en la historia de la humanidad a causa de ver los problemas de una sola manera: blanco y negro. Así es como nos hemos enfrentando por siglos unos con otros sin capaces de ver las cosas en perspectiva y sin ser capaces de buscar otra solución a los conflictos de nuestra sociedad.

Eso es lo que quiere cambiar El Definido. Gracias a este proyecto que hoy es realidad y su identidad de emprendedor social, nuestro director Cristián Mackenna fue reconocido a nivel mundial por estar logrando cambios de alto impacto.

En vez de pensar que parecía imposible construir confianza en la sociedad, Cristián pensó más bien: ¿Cómo lo hago posible? Y así fue como se pudo hacer realidad un diario tan “raro” como éste, solamente de noticias constructivas.

“Sé que suena raro, pero las noticias no nos muestran el mundo, lo cambian”, comentó Cristián. “Porque cuando ustedes por cada una de estas noticias que leen (negativas), se están perdiendo millones de noticias inspiradoras y sorprendentes”.

Las noticias negativas, cuando preponderan, generan solo un tipo de conversación, confortativa, que nos bloquea las alternativas de solución a los diversos problemas que nos rodean.

Es por eso que nuestro diario se enfoca en el reportaje de historias reales desde una perspectiva constructiva, buscando inspirar (y esperamos que así sea) a nuestros lectores, promoviendo la innovación, explicando la información de la actualidad y ofreciendo soluciones a los problemas. Nuestro sentido de ser es reconstruir la confianza social y por eso promovemos también la colaboración comunitaria, buscando que como ciudadanos volvamos a definirnos: de víctimas a agentes de cambio positivo.

“Los humanos somos muy buenos para solucionar problemas, y los chilenos somos busquillas, busquemos a quien lo está resolviendo para ver cómo lo hace”, asegura Mackenna.

¿Conocías estos proyectos? ¿Qué otros chileno crees que debería ser un Ashoka fellow?