We are sudamerican rockers

Verónica Gutierrez
Estudiante de Periodismo
Universidad Finis Terrae
Estamos a punto de pasar agosto y eso solo significa una cosa: se nos viene el 18 encima. El ambiente se vuelve festivo, todos ponen sus banderas en sus casas y en las radios se escucha más cueca que nunca.

Pero es septiembre y es por la patria. El resto del año, el porcentaje de música chilena, no es muy alto. Ha ido ascendiendo, eso es cierto, pero el 20% que se exige ahora con la nueva ley, sigue sin ser una cifra muy alta.

El otro día escuchaba a alguien que decía que si ponían más música chilena en las radios, van a ser los mismos de siempre que se van a repetir hasta el cansancio. Es probable, porque esta nueva norma, solo exige que un cuarto de la oferta nacional, sean bandas emergentes. Si una radio diariamente reproduce 300 canciones, solo 15 están destinadas a bandas emergentes. Un 5%.

Si queremos más música chilena, yo creo que nosotros mismos debemos esforzarnos un poco y ayudar a los nacientes a ser emergentes. Las bandas se van haciendo conocidas en la medida que se presentan en vivo en diversos locales, que van teniendo oportunidades de tocar y la gente los escucha y se van haciendo de un renombre. Ahí entramos nosotros.

Hay un montón de locales que ofrecen música en vivo, hay un montón de opciones para ver todo tipo de música en vivo. Solo presentaciones gratis, he visto bandas de música medieval, punk, rock, pop, cumbia, ska, clásico, hippies, en teatros, en bares, en micros. Mi tocata favorita, fue unos días previos a navidad.

Providencia estaba lleno de gente comprando regalos, caían los patos asados, pero en la esquina con Ricardo Lyon, vi unos chicos tocando música que me sonaba familiar. Era una banda que me gusta mucho y estaban pidiendo monedas ahí, en una esquina. Y yo, sentaba en una banca, disfrutando.

Además de ir a ver grupos norteamericanos y europeos, podemos elegir de tanto en tanto ver a bandas pequeñas, darles la oportunidad. Los más entusiastas pueden comprar los cds si la banda es buena y con eso ayudar a los músicos a producir nuevos álbumes, a trasladarse, a pagar por salas de ensayo o por último, ir juntos a comprarse un completo.
Hay conciertos en todos lados.

Para ir con los amigos, en familia, solo… Uno se puede inscribir en páginas web que van informando de la cartelera musical semanal y se puede de vez en cuando participar de estas actividades. Además que siempre hay descuentos para estudiantes, para adultos mayores, etc. Hay que buscar en las municipalidades y centros culturales y siempre uno encuentra algo bonito para ver.

Además de exigir música chilena, elijámosla.